PALABRAS DEL SEÑOR BG. OSCAR EDUARDO HERNÁNDEZ DURÁN, AL ASUMIR EL MANDO DEL COMANDO DE INFANTERÍA DE MARINA 21 DIC DE 2015

A 

Al asumir el Comando de la Infantería de Marina de Colombia, quiero agradecer a Dios por haberme guiado durante mi carrera militar y traerme hasta este importante momento que significa el cumplimiento del objetivo que nos fijamos cuando abrazamos la carrera de las armas. De igual forma rendir testimonio de fe y de la confianza en el supremo creador, que acompaña a sus marinos e infantes de marina en todas sus acciones.

 

Es mi deseo también, expresar mi profundo sentimiento de gratitud al alto mando naval liderado por el señor Almirante Leonardo Santamaría Gaitán, Comandante de la Armada Nacional, por el voto de confianza que depositan en este infante de marina, al designarme como Comandante de este insigne e importante componente de la armada nacional.

 

Indiscutiblemente es un honor y el cumplimiento de un sueño de más de 32 años, que hoy se constituye en un reto, no solo por la inmensa responsabilidad que el cargo demanda, sino por la huella indeleble de éxitos y engrandecimiento del cuerpo de Infantería de Marina, que han dejado quienes me antecedieron en el ejercicio de la más importante misión a que aspira un Oficial de Infantería de Marina y cuyo legado es el más preciado tesoro que identifica a los Infantes de Marina, a lo largo de su historia. Gratitud por siempre, para ellos y sus familias, por su liderazgo y por todo cuanto hicieron y siguen haciendo por la grandeza de nuestra Infantería de Marina, así como por el nivel de excelencia en que se encuentra el cuerpo de la Infantería de Marina de Colombia, que contribuye a fortalecer las capacidades de la Armada Nacional en los escenarios marítimo, terrestre y fluvial, que confluyen en el escenario anfibio, propio del cuerpo, merced también a la calidad del talento humano de quienes conforman el Cuerpo de Infantería de Marina.

 

La misión del ayer, sigue vigente hoy y en el futuro inmediato, porque como componente de la Armada Nacional, la Infantería de Marina suma sus capacidades para proyectarnos en el más allá del más allá.

 B

Considero importante reflexionar sobre el texto del 2013, “Una Nueva Era Naval”, escrito por Almirante Jonathan W. Greenert, Marina de los EE.UU., y el general James F. Amos, EE.UU. Del Cuerpo de Marines, que en uno de sus apartes dice:

 

“Entendemos que este es un momento de cambio inquietante de nuestras fuerzas armadas. Al igual que nuestros predecesores, sin embargo, vamos a aprovechar esta situación como una oportunidad para dar forma a la fuerza naval del futuro para mantener su relevancia y accesibilidad. Somos optimistas acerca de nuestra capacidad de hacer esto porque nuestras visiones como jefe de operaciones navales y el comandante de la infantería de marina, ya están estrechamente alineadas. Ambos vemos una fuerza naval del futuro que piensa en conjunto, planes juntos, entrenamiento juntos, y despliegan en conjunto en una amplia gama de barcos. Nuestras fuerzas se combinarán superficie, submarinos, aviación, expedicionario, cyberespacio, vamos a desplegar en paquetes flexibles que se pueden aplicar a muchas contingencias diferentes.”

 

Una buena reflexión que muestra la importancia de la integración que es propia de las capacidades en los escenarios tierra, mar, aire dentro del potencial de la autonomía de la armada nacional.

 

En tal sentido, quienes nos acompañan en esta ceremonia, pueden tener la certeza que no ahorraré esfuerzo alguno y que dedicaré todas mis energías en procura de alcanzar las metas y objetivos señalados por el Comando de la Armada Nacional, para entrenar y capacitar, sostener y proyectar a la Infantería de Marina, y aportar a la transición para la paz y mantener las acciones que conducen la transformación y desarrollo de la Infantería de Marina, para contribuir a garantizar la soberanía y la seguridad nacional, en apoyo a la construcción de la paz y la tranquilidad para los colombianos, aportando también a los lineamientos de la política de prosperidad democrática, paz, equidad y educación.

 

Recordemos que la institución castrense es sólida y perdura en el tiempo; somos los hombres quienes estamos en tránsito y por lo tanto, los llamados a proyectar un mejor mañana.

 

Con la humildad que caracteriza a los Infantes de Marina, hago una solicitud a todos los miembros que conforman el cuerpo de la infantería de marina y es la de que me permitan entrar al equipo de trabajo para liderarlo y comandarlo, de modo que con el esfuerzo, la dedicación y el compromiso de todos, podamos cumplir con la misión de contribuir a la defensa y seguridad de la nación a través del empleo efectivo de un poder naval flexible en los espacios marítimos, fluviales y terrestres bajo nuestra responsabilidad, con el propósito de cumplir la función constitucional y participar en el desarrollo del poder marítimo y la protección de los intereses de los colombianos.

 

«… La historia de américa, reciente y remota, ha demostrado plenamente la necesidad vital de la existencia de una gran fuerza en alistamiento. Tal fuerza, versátil, moviéndose rápido y contundente, … Puede prevenir el crecimiento potencial de grandes conflagraciones de acción rápida y vigorosa durante sus etapas incipientes. Tropas de choque de la nación deben estar lo más listas, aunque la nación este menos lista … Para proporcionar una fuerza equilibrada para una campaña naval y, al mismo tiempo, en tierra y aire con una fuerza de choque listas para suprimir o contener perturbaciones internacionales cortas de guerra a gran escala …. »   82o congreso de los ee.uu. (1952)

 

Alineado a las directrices del Comando de la Armada Nacional en el plan de desarrollo al 2035, para fortalecer el poder naval de la nación, a la Infantería de Marina le corresponde: 1. Retomar las capacidades anfibias y adquirir la capacidad de defensa de costas y una capacidad limitada para las operaciones de proyección. 2. Fortalecer y reorganizar la capacidad de operaciones especiales. 3. Fortalecer la capacidad fluvial en los ríos fronterizos y en los principales ríos del país.

 

Bajo tales perspectivas y teniendo como premisa el periodo de transición para alcanzar la paz, pretendo fortalecer tres líneas de acción estratégica.

 

La primera es la de proyectar las capacidades de la Infantería de Marina a nivel regional, dinamizando la estructura del cuerpo para integrar las funciones de combate a nivel de Unidad Operativa Mayor Naval, siendo más móvil y flexible. Continuar fortaleciendo la doctrina, la capacitación y el entrenamiento, para tener líderes en todos los niveles en la conducción operacional, en los escenarios anfibios, de defensa de costas, operaciones de paz, ayuda humanitaria y desastres naturales, preparada para protegerse y que pueda responder a una situación cambiante, bajo la premisa de que el concepto de operaciones de proyección, legitima el poder y el uso de la fuerza para garantizar la seguridad y la defensa del país.

 

De esta manera, la Infantería de Marina, por sus capacidades, juega un papel fundamental para que la Armada Nacional de Colombia, sea una Marina en el ranking de potencia media regional.

 

La segunda línea es contribuir en lo que nos corresponde como Infantes de Marina, al desarrollo de los intereses marítimos de la nación, y en especial en los escenarios fronterizos y en el desarrollo integral de la seguridad fluvial.

 

La tercera línea es fortalecer la identidad del cuerpo de Infantería de Marina, por medio de la cultura anfibia, tradiciones y símbolos para estar cada vez más unidos y más integrados al poder naval.

 

A los Infantes de Marina los invito a continuar trabajando en procesos culturales de espíritu de cuerpo, actitud combativa y entrenamiento físico; instruir y entrenar hombres dentro del marco de los principios y valores, con la firme convicción de trabajar con legitimidad y transparencia, respetuosos de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, que riegan la semilla del talento humano que se convierte en la coraza de acero de la Armada Nacional. Todas estas actividades sumadas a otras que fortalecen la estructura de la organización de la Infantería de Marina y de nuestra Armada Nacional.

 

Todo cuanto nos proponemos lo haremos con el acompañamiento de nuestro dios en todo momento y como lo reza el salmo 27 “Aunque Acampen Ejércitos Contra Mí, No Temerá Mi Corazón, Gloria A Dios”

 

Al asumir el reto de comandar la Infantería de Marina, pondré toda mi abnegación, trabajo y dedicación, al compromiso indeclinable de no fallarle a ustedes, a toda esta gran familia naval y a la familia donde la voluntad todo lo supera. Me comprometo a cumplir con la misión asignada, a aportar para combatir a las amenazas y al mal (la corrupción y mal trato), velar por el medio ambiente, a optimizar los medios, a liderar el talento humano asignado a mi mando, a cumplir con los derechos humanos y con el derecho internacional humanitario, a cumplir con los planes de bienestar, a ser constante en las acciones de mando, y a no ser indiferente al compromiso creado por todos los héroes que ofrendaron su vida en cumplimiento de su deber constitucional al servicio de la Infantería de Marina.

 

Por último, deseo hacer público mi reconocimiento al señor Mayor General Infantería de Marina Luis Jesús Suarez Castillo, mi superior y amigo de quien recibo el Comando Infantería de Marina, con un nivel operacional y una actitud moral de sus tripulantes muy en alto, le agradezco infinitamente por su liderazgo, por su ejemplo y compromiso, que permitieron obtener resultados significativos en su gestión de comando. Me permito presentarle mi gratitud y mi esperanza para que acompañe sus éxitos en la nueva misión, como Comandante del Comando Conjunto No.1 Caribe. Especial saludo a su esposa Rosabel, y sus hijos TF Diego Alexander, Luis Felipe y Alejandro, por el acompañamiento permanente y por la comprensión que dispensan en todo momento a su esposo y padre. Igualmente por la consagración y por el tiempo de servicio voluntario y desinteresado a la acción social naval, por el mejor bienestar de sus hombres. Dios los bendiga por su generosidad y su apoyo. Mis respetos y muchos éxitos.

 E

Es un honor contar con la presencia de los señores excomandantes de la Infantería de Marina, los que materializan ser infante de marina por siempre.

 

Finalmente le pido a Dios Todopoderoso, que nos de la sabiduría necesaria para la toma adecuada de las decisiones, que nos ilumine para guiar a nuestros hombres, para que me acompañe y me de fortaleza en los momentos difíciles, perseverancia para alcanzar los objetivos. Así mismo que le dé a mi familia, a Mónica mi esposa, a María Camila y a Salomón, mis hijos, la templanza que siempre han tenido para ser mi soporte moral y mi apoyo incondicional para afrontar las vicisitudes propias del ejercicio de la carrera militar.

 

Muchas gracias a todos…

Feliz navidad un nuevo 2016 lleno de éxitos.

Protegemos el azul de la bandera. Siendo anfibios pocos buenos y orgullos. Y estamos ahí donde la voluntad todo lo supera.